Se ha implantado en el empresariado (y pretenden hacernos creer que es la verdad) que el trabajo es algo que se nos concede, que es un privilegio, resumido en “el trabajo dignifica”. Pero no es cierto. El trabajo no dignifica, el trabajo es la principal causa de muerte de las personas.

Siempre que vamos a buscar empleo se nos evalúa si tenemos “tolerancia al estrés” o si no tenemos problema en “trabajar bajo presión”. No se nos advierte que eso nos puede provocar ataques cardíacos o cerebrales incluyendo hemorragias subaracnoidales (18%),